domingo, 10 de octubre de 2010

Un toque de mórbida locura.

Se la comía con los ojos, saboreando su imagen, dudando por vez primera de sus posibilidades.
La imaginaba desnuda, atada a la cama contemplando su húmeda mirada, degustando el sudor de su piel. La habitación oliendo a orgasmos y escuchando el eco de sus besos, la claridad de sus sueños.
La invitó a una copa, armándose de valor, se fijó en su lengua acariciando su boca y en como sus labios lamían el contenido del vaso. Deseó mordérselos, hacerla sangrar. Quería oírla gritar.
Quería verla amanecer en su cama y recorrerla con las manos, sentir su cuerpo estremecer bajo las yemas de sus dedos. Besar sus tobillos, cogerla de las manos mientras se retorcía de placer.
Acariciaría sus párpados, arañaría su piel. Sería su puta esclava hasta el amanecer.
Gastaría su vida con ella en esa cama, regalaría sus fuerzas, su esencia vital, a esos labios que la volvían loca.
Se enamoraría de ella esa noche para más tarde recordarla en las noches de insomnio en las que se pondría tan cachonda que no podría soportarlo. Se haría el amor durante toda la noche, hasta la extenuación. Hasta sentir como su cuerpo se entumecía y dormía. Plácido.
Pensándola, amándola. Sintiendo su cuerpo dentro, como un fantasma que atravesaba su piel, sus huesos y sus entrañas y se quedaba acurrucado, cerca de su corazón en una eterna duermevela.
Morirían de placer al unísono, se arrancarían la piel a mordiscos, gritarían hasta que la voz les fallase. Afonía mental.
Un hilo conductor de terminaciones nerviosas las uniría pasa siempre. Le robaría el corazón para guardarlo en un tarro, sumergido en formol. Para verlo mientras gritaba su nombre.
Ella se terminó la copa y le dio un beso que la dejó sin sentido. Se fue. No la volvió a ver.
Vive obsesionada con un sueño o una realidad, ya no sabe distinguir entre ficción y verdad mientras se masturba en una cama de hospital.

7 comentarios:

Fènix dijo...

A veces da miedo que tengas tanta fuerza al escribir.
"Afonía mental" *-*

Belsan dijo...

Exquisito. No se me ocurre otra palabra.

Nazhuret dijo...

Menudo calentón de relato...
Chica, cualquiera te deja una cama y una cuerda...

Vilma Picapiedra dijo...

Yo lo escribo, pero no lo hago, es algo que me gustaría llegar a hacer. Creo que es como el reflejo de como me siento y como podría llegar a actuar si se me diese la oportunidad...

Vilma Picapiedra dijo...

Fènix: fuerza? es lo más bonito que nadie me ha dicho nunca de mi forma de escribir. Me considero más bien mórbida y grotesca, me gusta lo grotesco (L)
Muchas gracias :D

Anónimo dijo...

Puro instinto, furor uterino, locura de amor em el dobladillo de su combinación. Ha sido un placer leerte. Nium.

Eli dijo...

Eres valiente, muy valiente. Te lanzas a la literatura erotica sin mirar atras, sin pensar en lo que pensara el lector. Eso es lo que hace que les llegues dentro y tus palabras se les graven con fuego.

Porque no hay mejor escena que esa que se escribe con detalle y a lo grande. Pero muchos no lo hacemos porque nos cortamos en exceso.

Puro sexo y en muchos sentidos, puro amor.

No dejes de escribir. Tienes una nueva fan de tu blog =) espero hacer opiniones lo maximo de utiles u.ú

PD: Se aceptan criticas
PD2: Nada de lo dicho ha sido con sarcasmo, en serio. Es que a veces me leo y me sueno rara a mi misma xDD