viernes, 22 de octubre de 2010

Cuando una es tonta, lo es para toda la vida.

Me cuesta mucho mantenerte viva dentro de ese gran pedazo de masa latente que tengo por corazón. A veces pienso que en su lugar tengo una piedra que ni siente ni padeze, otras, que es un corazón demasiado real, literal. Que sufre y siente demasiado.
¿Merece la pena mantener el recuerdo?
Me niego a dejar que abandones mi mente. Dejo que gobiernes mis sentidos, porque mereces la pena, creéme, mereces la pena. Porque no quiero que te vayas, aunque ya te hayas ido. Dejaste un eterno hueco de tristeza dentro de mí. Un ruido ensordecedor que estremece mis sueños y congela mis sentidos.
Me robaste y reemplazaste mi corazón con tu aliento.

5 comentarios:

Belsan dijo...

Es muy doloroso aferrarse a quienes se han ido u.u

Sara dijo...

Tienes un premio en mi blog :)

(K)

Nazhuret dijo...

Un consejo de ingeniero: aprovecha el hueco que te ha quedado para construir los cimientos de algo mejor...

Nazhuret dijo...

Por cierto, te preguntas si merece la pena mantener el recuerdo... pienso que lo que no merece la pena es que el recuerdo te mantenga a ti...

(Vamos que no te aferres a los recuerdos y vive nuevas experiencias para recordar)

Vilma Picapiedra dijo...

Me ha gustado eso de no dejar que los recuerdos me mantengan a mí, pero hay veces que cuando te sientes sol@, lo único que te queda son los recuerdos. No es lo mismo estar solo que sentirse solo, yo no estoy sola, pero sí me siento sola...