miércoles, 21 de julio de 2010

Locura

El primer síntoma fue cuando ella me contó que una chica estaba coqueteando con ella. Sentí una impotencia y una rabia al notar como se alejaba de mí que no supe controlarlo. Después se besaron y ya no había vuelta atrás. Dejé de comer, dejé de dormir y me pasaba los días llorando desconsolada, aforrándome a una historia irreal que me daba la vida y me la quitaba a la vez. Dicen que el amor te vuelve loca, te descoloca. Y es cierto, si no sabes dosificarlo.
Comencé a obsesionarme con la idea falsa de que si adelgazaba sería hermosa y bonita para ella y podría vencer la tentación que tenía de jugar a dos bandas. Fue inútil, pero aún asi dejé de comer, me convertí en una persona borde, llorona y muy susceptible. Mis amigos, en lugar de ayudarme me despreciaban y me sentía realmente sola. Aun así seguía enamorada de ella y le perdonaba todas sus puñaladas. Hasta que un dí abrí los ojos, vi que así no podía seguir que me estaba matando esa situación, que si realmente me quisiera, ella no me haría tantísimo daño.
Fue un viernes, cuando la llamé llorando a lágrima viva. Con un nudo en la garganta que no me dejaba respirar, suplicándole que no lo volviese a hacer que yo la amaba y me estaba matando. Ella me prometió que no lo volvería hacer, que no soportaba la idea de hacerme sufrir. Pero esa tarde lo hizo de nuevo y yo no lo soporté más.
Era el día de San Valentín cuando ella decidió dejarme para no hacerme más daño y poder ser libre.
Yo no supe soportarlo, toda mi felicidad, toda mi vida, se concentraba en ella y se había esfumado.

Con el tiempo he aprendido a no apoyarme en una sola cosa para ser feliz, porque si te falla no tienes con qué sostenerte cuando te quedas sin fuerzas para vivir.
Aun así recuerdo todas las lágrimas, todos los gritos. Todas las discusiones con mis padres, que no toleraban esa situación en la que yo sufría y ella no.
Todo el odio que sentía se ha esfumado ya. Y esa etapa de mi vida me ha hecho madurar y darme cuenta de cosas que había pasado por alto. La amistad, por ejemplo. Apreciar las pequeñas cosas que da la vida para poder sobrevivirla.
Aunque en su momento fue horrible, doy gracias por todo aquello.

2 comentarios:

X-BASS dijo...

Me has hecho llorar, pensé que había olvidado, en el fondo todos sentimos igual...

Vilma Picapiedra dijo...

Siento que también te sientas así, no se lo desearía a nadie, pero creeme que con el tiempo se supera, aunque no dejé de llorar al escribirlo.