martes, 11 de mayo de 2010

Mecanismos de defensa. (Algo personal.)

Últimamente estoy utilizando un mecanismo de defensa, muy socorrido en mi vida. Cada vez que algo me sale mal, suelo dejar mi mente imaginar lo que realmente le gustaría que pasase. A primera vista, parece una práctica inofensiva, pero si no tienes cuidado puede acarrear grandes problemas mentales. Sin ir más lejos, por culpa de mis delirios, pasé gran parte de mi pre-adolescencia, enamorada, o lo que yo pensaba que era amor, de un chico, vecino mío, al que no veía nunca y al que, en mi cabeza, le había creado una personalidad y unos rasgos que no eran los suyos de verdad. Así pues, me negaba a salir y a hacer vida social, por el simple hecho de que, estaba “enamorada”. Y era tan fuerte la sensación que, cuando he tenido la oportunidad de conocer y amar a una persona real, la desbancaba porque ya había encontrado a mi “hombre perfecto”. (véase que, tenía trece años y, inducida por la sociedad, y la presión de mis amigas, era hetero).
Ahora, hoy por hoy, lo tengo controlado y solo uso ese mecanismo de defensa, (al que llamo “teatro privado” en memoria de Ana O.) para olvidarme de alguien a quien he querido o amado. Como es el caso. Intento olvidarme de alguien, de dejar de desearla, y de necesitar escuchar su voz y pienso en otra persona, una persona real, pero que no conozco de nada, e imagino como sería la vida que deseo junto a esa persona, y no con la que querría vivir mi vida en realidad.

2 comentarios:

Ai-Vicious dijo...

A mí ese teatro privado (que también uso) no me funciona. Y el público (en el que involucro a otras personas, para olvidarme de ella) tampoco. Esto es desesperante.

Vilma Picapiedra dijo...

Cada persona busca la mejor forma para olvidar, a algunas les va bien el teatro privado y a otras no, solo tienes que encontrar la forma de olvidar el sentimiento, que no los recuerdos, porque los recuerdos son los cimientos de la vida, pero el sentimiento con el tiempo, desaparecerá y podrás pasar página, date tiempo, porque aunque se diga que el tiempo lo cura todo, nadie especifica cuánto tiempo hace falta para que un corazón se cure, el tiempo depende del dolor que has sentido y depende también de cuando estes lista o listo para dejarlo marchar de tu interior.