lunes, 29 de marzo de 2010

Retrasados mentales.

Hoy me he pillado un cabreo monumental. Y es que me he enterado de que un buen amigo, el viernes por la noche estuvo evitándome por ciertas compañías que me rodeaban. Un amigo homosexual. Bajo la frase "aquí maricas no", me ha dejado completamente petrificada que un hombre que dice desear "tirarse a Cristiano Ronaldo una y mil veces" sea tan homófobo y retrasado. Y si lee esto, que me lo explique si me equivoco, pero de verdad que me ha dolido.
Y luego o antes, yo que se. Un estúpido retrógrado, dándome conversación, una conversación absurda, claro.

Retrógrado: Las lesbianas... sois muy cerradas.
Yo: ¿Y eso porqué?
Retrógrado: Pues, porque no os acostais con tios.
Yo: Lo mismo puedo decir de ti.
Retrógrado: Pero es que yo se lo que me gusta.
Yo: Y yo.

En fin. Puta sociedad.

jueves, 25 de marzo de 2010

Lo que significas para mí.

Tú estas mal, yo estoy mal. Aun así conseguimos aparcar nuestro desánimo y escucharnos mutuamente. Pocas personas saben ofrecer eso y es muy importante para mi y es una forma en la que se refleja claramente lo mucho que significo para ti, y tu no te quedas atrás en lo que a significado se refiere. Juro que me han dado ganas (de haber tenido tiempo) de coger el primer avión, tren o autobús para estar contigo, poder escucharte y darte lo que necesitas.
Pienso mucho en nosotras y en todos los "y si..." que nos rodean. Con tal de quererte y que me quieras, he sido capaz de aceptar y sobrellevar la situación, de aceptar cualquier final (si es a tu lado, claro), porque te quiero más de lo que sé y puedo demostrar.
Hemos pasado muchas cosas y nos quedan muchas por vivir, buenas y malas, pero experiencias al fin y al cabo. Recuerdos que inventaremos con cariño y nos harán más fuertes.
Una vez te perdí y bajo ningún concepto dejaré que ocurra de nuevo, porque eres mi media mitad y viviría medio muerta.
Cuando estoy mal, pienso en todos nuestros momenos, vivencias, recuerdos; algunos malos, la mayoría buenos, que me hacen recordar quién soy, que afortunada soy de conocerte. Me hacen sentir que fui feliz una vez y que tarde o temprano conseguiré serlo de nuevo.
Sonrío si pienso en la primera vez que te abracé, recuerdo lo nerviosa que estaba y que ni siquiera me quité las gafas de sol. Evoco la primera noche que pasamos juntas, la cual pasé observándote embobada mientras dormías, me sentía dichosa. La primera vez que nos cogimos de la mano y saber lo mucho que significabas (y significas) para mí.
Nunca había sentido tanto, ni nada parecido por una amiga, porque la nuestra es una amistad especial, sin límites, ni siquiera de nombres, ya que la palabra "amistad" se queda corta y no han creado otra que lo defina fielmente. Siento devoción, adoración. Una relación de otro tiempo; tú eres Gerard, yo soy Frank, tú eres Hernández y yo Sijé.

Eres mucho, Blanca, MUCHO

sábado, 6 de marzo de 2010

Última esperanza.


Mis manos heridas son las manos de todos aquellos que sufren.
Heridas metafóricas, reflejadas en la piel.
La sangre es el dolor que emana de los cuerpos castigados por el miedo.
Las manos, reflejo del alma, se aferran a Dios como única esperanza de conseguir la paz interior.
La fe es el camino hacia la felicidad y en ese camino, existen obstáculos que me fortalecen.
El dolor es la prueba que Dios me impone, para verificar mi fe.



Foto: "última esperanza", trabajo para fotografía.