sábado, 26 de diciembre de 2009

Parar. Pausar. Rebobinar.


A veces siento que mi vida es una película que se proyecta a cámara lenta en el cine de alguien a quién le gustan los dramas. Y ese alguien, además de regocijarse en el sufrimiento de los personajes, aprieta el botón de “pausa” en los momentos más trágicos, sólo para su goce y disfrute, y desgraciadamente para mi tormento, que soy la actriz principal.
Me gustaría que, aquel que este viviendo mi película personal, tuviese la decencia de rebobinar y dejar que escribiese un nuevo guión para mi futuro, y pintase la tristeza con colores chillones. Cambiar mi vida y la de aquellos que sufren igual o más que yo, porque sé que hay gente muchísimo peor, soy consciente. Y si estuviese en mi mano, borraría todas esas películas que contienen vidas, y las volvería a grabar con un nuevo enfoque, otra historia y muchas, muchas sonrisas y alegría. Si pudiera… viviría en mi sueño eterno, que es como una obra de teatro, en la que manejo cada diálogo, cada acto, a mi antojo. Y soy feliz. Dormir me hace feliz, porque todo está bien. Y en mi mundo, en mi sueño, en mi película (que está por estrenar) solo hay paz.
Y por supuesto, aquel que mira mi película, por favor si hay algo mágico en la trama de mi vida... Dale a "parar" para que pueda vivir siempre una fantasía.

No hay comentarios: