domingo, 29 de noviembre de 2009

Un mal día.


Hoy es un mal día, hoy es uno de mis pocos días en los que me siento tan sola, que me quema. Una masa de oscuridad que se extiende por mi cuerpo, haciéndome daño, disfrutando con mi dolor. Es horrible estar rodeada de gente que te quiere y aun así sentirte abandonada. Sin ganas de nada. He decidido dar un paseo y disfrutar de mi soledad física, dejando todos los malos pensamientos de lado, el aburrimiento y el sentimiento de despecho que se aloja hoy en mi interior. No sé porqué razón me pasa esto, no tengo ni la menor idea. El viernes, fue un día increíble, fue genial, divertido, revelador y me sorprendía a mi misma. Todo junto. El sábado fue un día normal, tal vez un poco triste cara a las 3 de la madrugada, cuando Sara y yo nos contábamos confidencias del pasado, recordando el dolor que sentimos tiempo atrás, mientras fumábamos cigarrillos, escuchábamos a Gary Jules e intentábamos teñirlo todo con una nota de humor irónico. Aparentando ser fuertes.
En realidad no me hace falta aparentar fortaleza, sé que soy fuerte. Lo sé. Pero a veces me cuesta recordarlo, a veces, la debilidad se apodera de mi y me hace sentir vulnerable y sola. Como hoy. Hoy me siento vulnerable, y en consecuencia me siento sola y triste. Con ganas de tirarme en la cama, con música en mis oídos, para dejar a mi mente vagar por donde quiera.
O tal vez, lo que necesito es un cambio, correr contra el viento, y que el frío me corte la piel. Necesito estar envuelta en agua de mar, desnuda. Necesito estar en una cama deshecha con un cuerpo caliente a mi lado. Necesito un cigarro y algo para beber, algo fuerte, a poder ser.
Olvidar que existo y volver a empezar cuando despierte.

No hay comentarios: